Una bella historia para el día de San Valentí.
Salí sin conocerte, sin saber que ten iba a ver, y a oscuras en el rincón de un bar, te encontraría. Sola, sin compañía, provocando muchas miradas, pero a ninguna convencías.
Con una mirada extraña te mire, y aun que tu nombre conocía, eras nueva en ese lugar, y con timidez me acercaría.
Muy atrevido fui cuando pase mi mano por tu "espalda", ¿Qué reacción tendrías…?
Pues en un instante, de luz te iluminaste, vi tu “rostro” colorido, tus “ojos” brillantes y casi pegado a la pared, tu “cuerpo” débil pero firme.
Fue tocarte, y un fuerte “latido” salio de tu interior, lo que hizo volverse a los curiosos de alrededor.
Tras unos instantes de duda, y alejándome de ti, pedí una cerveza en la barra, contuve el aire, me gire y decidido me puse ante ti. Te trate con cuidado, sin pasarme de la ralla, y con solo tres intentos me enamore de ti.
Son 15 años que te conozco, y gracias a ti, he conocido nuevos amigos y muchos lugares de mi país. Me enseñaste a perder, a contener la rabia, aprender de mis errores, y lo mas importante, a ser un caballero ante ti.
Hemos pasado mucho tiempo juntos, y en un vicio casi te convierto. Siendo un hobby mi vida puse en ti. Y ahora que te quieren hacer deporte sueño vivir de ti.
DIEGO ERES UN VERDADERO CRACK, ES LA HISTORIA DE AMOR QUE TODOS LOS DARDEROS TENEMOS. UN SALUDO B.JIMENEZ
ResponderEliminarQue bonito. Tenemos un poeta con nosotros y no lo sabiamos.Espero que tu mujerno lea el blog, por que se pondra celosa jejeje.
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